Hemos vuelto a Buenos Aires a conocer una persona que nos mostrara como se trabaja en la granjas argentinas y como va por aquí el sector, así que poco más que contar de esta ciudad que al final vamos a conocer mejor que Barcelona y Madrid. Para no dejar el hueco vacío contaremos cosas que nos llaman la atención de este país.
Los Argentinos son gente muy tranquila, nada rolleros como los que aparecen por España, viven en un estado de continua paciencia, rota a veces por ataques organizados de ira en forma de manifestaciones, plataformas reivindicativas y otra serie de historias que recuerdan mucho a lo que pasaba en España cuando los sindicatos eran algo en nuestra querida patria, con sus pantalones de pana y sus coros emblemáticos “el hijo del obrero a la universidad…”que os voy a contar a vosotros fieles seguidores de Raimon. Y digo lo de paciencia porque para ser ciudadano de este país la tienes que tener. En los bancos colas increíbles, tratar con el estado es como pedir audiencia al emperador, el ruido en la capital puede llegar a ser infernal, las carreteras están llenas de baches y sobretodo la sensación que hagas lo que hagas siempre va a haber un gobierno chorizo que se lo lleve todo. Si yo fuera argentino ya estaría en el monte pegando tiros, ¡como es posible que la mitad de la población sea pobre en un vergel como este!, en fin.
Las manzanas de pisos aquí las llaman cuadras, la fresa es la frutilla, los autobuses son colectivos y como sabéis el término coger no se aplica para agarrar. Llama mucho la atención que en este país existe un gran problema con las monedas, hay muy pocas, supongo que el gobierno está más interesado en hacer billetes que son más fáciles de llevar al extranjero. Una anécdota que nos pasó es ir a una farmacia y al no tener cambio te ofrecen aspirinas con vitamina C o algo que a ti te venga bien, igual ocurre en los supermercados donde si en un momento determinado no te puede ofrecer cambio te piden que te cambies de caja para pagar o te vende unos sugus para compensar, tan ricamente. Este es el país de la carne pero no de las carnicerías. En serio, si venís a la Argentina probareis la mejor carne del mundo pero no se os ocurra ir a las carnicerías. Huele a matadero y las gotas de suero sangrantes lo impregnan todo, los mostradores refrigerados sólo sirven para acumular trozos de carne, chorizones y demás sin ningún orden, joer ni yo que soy veterinario de vacuno lo soporto. Esto pasa en el 80% de las carnicerías que no del 100% pero tienes que currártelo para encontrar el 20%.. la basura en Buenos Aires se recoge a la vieja usanza por la noche todos sacan sus bolsitas a la calle para que pase el basurero pase a recocerlo. Pero antes que eso una horda de pobres muchachos abren todas las bolsas a la búsqueda de algo de valor, cartones etc. y dejan las calles llenas de desperdicios.
Después de conocer a Miguel Ángel el agrónomo que nos mostrara granjas y para no estar toda una semana en Buenos Aires hemos decidido ir a una zona Argentina que pensamos que no podríamos visitar porque esta muy alejado de la ruta que pensábamos hacer. Uno de los lugares mas impresionantes que jamás hayamos visto, las cataratas de Iguazú y las misiones jesuíticas.
Que diferente el paisaje aquí tan cerca del trópico de Capricornio, tierras rojizas, selvas
tropicales, plantaciones de mate y bambú.
Álvaro Núñez Cabeza de Vaca las contempla por primera vez en 1954 dice la leyenda guaraní que las cataratas surgieron cuando un guerrero indígena Caroba provocó la ira de un dios de los bosques y escapó río abajo con la joven Naipur, de la que el Dios estaba enamorado; el lecho del río se desplomó delante de los amantes por acción del Dios, el guerrero se convirtió en árbol y contempla a su amada transformada en roca desde lo alto de las cataratas. Si ya se que las leyendas de otros pueblos nos pueden parecer ridículas, pero qué pensaron los guaraníes cuando a base de leches les hacían creer en un tipo nacido de una mujer virgen.
Lo primero que nos impresiona es el sofocante calor con que nos recibe Puerto Iguazú el pueblo donde nos hospedamos.
Visitamos la zona de las cataratas de Brasil, un recorrido a través de pasarelas que hace que puedas contemplar la inmensidad de esta maravilla de la naturaleza, impresionantes la mariposas de todos los tamaños y colores que nos rodean en nuestra visita a las cataratas, y muy graciosos los coatíes (una especie de mapache con el morro largísimo) que no hacen mas que perseguir a los turistas para pedirles comida
Los Argentinos son gente muy tranquila, nada rolleros como los que aparecen por España, viven en un estado de continua paciencia, rota a veces por ataques organizados de ira en forma de manifestaciones, plataformas reivindicativas y otra serie de historias que recuerdan mucho a lo que pasaba en España cuando los sindicatos eran algo en nuestra querida patria, con sus pantalones de pana y sus coros emblemáticos “el hijo del obrero a la universidad…”que os voy a contar a vosotros fieles seguidores de Raimon. Y digo lo de paciencia porque para ser ciudadano de este país la tienes que tener. En los bancos colas increíbles, tratar con el estado es como pedir audiencia al emperador, el ruido en la capital puede llegar a ser infernal, las carreteras están llenas de baches y sobretodo la sensación que hagas lo que hagas siempre va a haber un gobierno chorizo que se lo lleve todo. Si yo fuera argentino ya estaría en el monte pegando tiros, ¡como es posible que la mitad de la población sea pobre en un vergel como este!, en fin.
Las manzanas de pisos aquí las llaman cuadras, la fresa es la frutilla, los autobuses son colectivos y como sabéis el término coger no se aplica para agarrar. Llama mucho la atención que en este país existe un gran problema con las monedas, hay muy pocas, supongo que el gobierno está más interesado en hacer billetes que son más fáciles de llevar al extranjero. Una anécdota que nos pasó es ir a una farmacia y al no tener cambio te ofrecen aspirinas con vitamina C o algo que a ti te venga bien, igual ocurre en los supermercados donde si en un momento determinado no te puede ofrecer cambio te piden que te cambies de caja para pagar o te vende unos sugus para compensar, tan ricamente. Este es el país de la carne pero no de las carnicerías. En serio, si venís a la Argentina probareis la mejor carne del mundo pero no se os ocurra ir a las carnicerías. Huele a matadero y las gotas de suero sangrantes lo impregnan todo, los mostradores refrigerados sólo sirven para acumular trozos de carne, chorizones y demás sin ningún orden, joer ni yo que soy veterinario de vacuno lo soporto. Esto pasa en el 80% de las carnicerías que no del 100% pero tienes que currártelo para encontrar el 20%.. la basura en Buenos Aires se recoge a la vieja usanza por la noche todos sacan sus bolsitas a la calle para que pase el basurero pase a recocerlo. Pero antes que eso una horda de pobres muchachos abren todas las bolsas a la búsqueda de algo de valor, cartones etc. y dejan las calles llenas de desperdicios.
Después de conocer a Miguel Ángel el agrónomo que nos mostrara granjas y para no estar toda una semana en Buenos Aires hemos decidido ir a una zona Argentina que pensamos que no podríamos visitar porque esta muy alejado de la ruta que pensábamos hacer. Uno de los lugares mas impresionantes que jamás hayamos visto, las cataratas de Iguazú y las misiones jesuíticas.
Que diferente el paisaje aquí tan cerca del trópico de Capricornio, tierras rojizas, selvas
Lo primero que nos impresiona es el sofocante calor con que nos recibe Puerto Iguazú el pueblo donde nos hospedamos.
. También vemos iguanas, y diversos tipos de aves. La cataratas del lado argentino tienen una
extensión mayor y se pueden contemplar desde más lugares tanto en sus partes superiores como inferiores, pero lo más impresionante es una de las cataratas denominada garganta del diablo, miles de hectómetros cúbicos caen continuamente produciendo un sonido ensordecedor y es que para llegar hasta esta parte tienes que andar más de un kilómetro por encima de unas pasarelas sobre el río Iguazú; la catarata la puedes observar desde muy cerca y la verdad es que sobran las
palabras cuando estás delante de semejante monstruo.
Las cataratas están rodeadas de selva tropical, que para aquellos que nunca hayáis tenido la experiencia de verlas de cerca acojonan bastante. Es como mirar a lo desconocido, te imaginas toda clase de bichejos, pumas, jaguares, y serpientes esperando que algún turista tripón decida salirse de la ruta y explorar por su cuenta.
También hay gran cantidad de aves como tucumanes, loros, periquitos, y es la primera vez en mi vida que veo monos en su ámbito natural y son para comérselos, de hecho los guaraníes se los comen, estos se denominan monos caí.
Abandonamos Puerto Iguazú camino a San Ignacio donde se encuentra la misión mejor conservada de toda la zona, no la más importante pero sí la más turística y de la que más restos quedan. Las misiones estuvieron ubicadas entre los ríos Paraná y Uruguay se establecieron a partir de 1607.Para aquellos que no sepan nada de la historia de las misiones jesuíticas les valdrá la película “la misión” como referencia aunque haya fallos históricos en el argumento. En general diremos que las misiones constituyeron un medio establecido por los jesuitas para adoctrinar en la fe y costumbres occidentales a los guaraníes mediante el trabajo organizado, el reparto de los beneficios y la instalación sedentaria de hombres casi nómadas en asentamientos de estilo romano. Para los guaraníes era la forma de salvar el pellejo o de no acabar como esclavos de los portugueses o de la encomiendas españolas. Ya sabéis la iglesia siempre tan caritativa, te doy por atrás pero por tu bien hermano, por tu bien.
San Ignacio tiene grandes restos de ornamentación tallada, cuando fue abandonada por la expulsión de los jesuitas y los ataques de los países limítrofes fue invadida por la selva
subtropical hasta mediados del s xx en que se empezó a restaurar. La mezcla del color rojizo de sus piedras y el verde que la rodea, pero sobre todo saber la labor que realizaron los jesuitas en estas tierras hacen de las misiones lugares muy especiales. 
Nuestro siguiente alto en la ruta es Rosario y Santa Fe pero viendo la televisión nos hemos enterado de las graves inundaciones que asolan todo este territorio bañados por el río Paraná así que nos han aconsejado seguir camino hacia Buenos Aires porque no nos aseguran que el rió no siga creciendo ya que en sus partes altas no para de llover, así que volvemos a Buenos Aires. Porque amiguitos, aquí un río es un río y no los riachuelos como el Ebro que tenemos allí. Aquí cuando un río se pone bravo hace falta una buena chalupa pa cruzarlo
También hay gran cantidad de aves como tucumanes, loros, periquitos, y es la primera vez en mi vida que veo monos en su ámbito natural y son para comérselos, de hecho los guaraníes se los comen, estos se denominan monos caí.
Abandonamos Puerto Iguazú camino a San Ignacio donde se encuentra la misión mejor conservada de toda la zona, no la más importante pero sí la más turística y de la que más restos quedan. Las misiones estuvieron ubicadas entre los ríos Paraná y Uruguay se establecieron a partir de 1607.Para aquellos que no sepan nada de la historia de las misiones jesuíticas les valdrá la película “la misión” como referencia aunque haya fallos históricos en el argumento. En general diremos que las misiones constituyeron un medio establecido por los jesuitas para adoctrinar en la fe y costumbres occidentales a los guaraníes mediante el trabajo organizado, el reparto de los beneficios y la instalación sedentaria de hombres casi nómadas en asentamientos de estilo romano. Para los guaraníes era la forma de salvar el pellejo o de no acabar como esclavos de los portugueses o de la encomiendas españolas. Ya sabéis la iglesia siempre tan caritativa, te doy por atrás pero por tu bien hermano, por tu bien.
San Ignacio tiene grandes restos de ornamentación tallada, cuando fue abandonada por la expulsión de los jesuitas y los ataques de los países limítrofes fue invadida por la selva
Nuestro siguiente alto en la ruta es Rosario y Santa Fe pero viendo la televisión nos hemos enterado de las graves inundaciones que asolan todo este territorio bañados por el río Paraná así que nos han aconsejado seguir camino hacia Buenos Aires porque no nos aseguran que el rió no siga creciendo ya que en sus partes altas no para de llover, así que volvemos a Buenos Aires. Porque amiguitos, aquí un río es un río y no los riachuelos como el Ebro que tenemos allí. Aquí cuando un río se pone bravo hace falta una buena chalupa pa cruzarlo
4 comentarios:
No veas como vivimos! A lo grande!.
de patagonia a iguazu, casi nada. (Que bien se vive sin trabajar)
Bueno, pues ya me he instalado el skype, ya me direis como hablar con vosotros.
Un abrazo,
Oscar (tu hermano)
Hola chicos! soy Luisa, me pasó la dirección del blog Ivan. Deciros que me parece impresionante el viajecito que os estáis pegando. Las fotos son una pasada........ y lo cierto es que he pasado un buen rato leyendo vuestras "andanzas"...
Bueno chicos un abrazo.
Os seguiré visitando
guauu! Impresionante Iguazú! vaya la que tienen liada los pamperos allí! me uno a la petición del pichita con skype ya me direis que dias y a qué horas puedo llamar a la puerta de vuestra amada Argentina!
Un abrazo y muchos besicos!
P.D: desde aquí hago una petición a todos los que se hacen pasar por amigos del Vacuno para ver si dejan más comentarios y vea que le echamos de menos! Vacuno y Gemma forerver! :D
Qué majos y saludables se os ve, más ganas me entran "entoavía"!
Kike, estupendo tu comentario sobre la virgen maría y los guaraníes...jajaja
...cuenta la leyenda que en un arbos se encontraba agazapado un indiecito guaraniiiiiiii, que sobresaltado por un grito de su madre perdió apoyo y "en cayéndose" murióoooooo... esta es la canción "pájaro chogüi", el pasado que me persigue...
Daros la enhorabuena por las fantásticas narraciones. Estoy de acuerdo con Chichi, fantástico porque hacemos un trozo del viaje con vosotros.
Muchos besos y ánimo!,
Nacho
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