Volamos rumbo a Santiago de Chile, después de pensar que nunca podríamos utilizar este vuelo que ya teníamos antes de salir de España, para allá que vamos. Dos horas de vuelo y tras pagar 18 dólares por usar el aeropuerto internacional de Buenos Aires, traspasamos los andes y desde el avión divisamos el Aconcagua,
a los pocos minutos ya aterrizamos en Santiago de Chile. Dios mío un día de estos nos vamos a volver locos con el cambio de moneda y horario, aquí hay una hora menos que en Argentina y la moneda el peso chileno se multiplica en ceros, al cambio un euro son unos 715 dólares chilenos así que parece que todo vale una millonada, y no solo lo parece sino que es así.
Santiago de Chile es una ciudad que por decirlo de una manera suave no nos aporta nada, no es bonita, los chilenos son bastante más serios o secos que los argentinos, y la verdad que parece que poco o muy poco tenemos que hacer por aquí solo sumar y restar para poder enterarnos del precio de las cosas, todo el día con la calculadora y ni aún así nos enteramos.
Solo comentar que Chile es una nación en las que existen grandes desigualdades sociales el sueldo mínimo es similar al argentino, lo que ocurre es que aquí todo vale mucho más, con lo que la clase media lo sufre aunque la sensación de riqueza general es mayor, a lo mejor sólo son más ordenados que los argentinos.
Nuestros contactos nos recomiendan acudir a una nueva ciudad situada bastante más al sur de Santiago, se encuentra en la región de la Aracaunía, denominada así por un árbol muy bonito que esta protegido. En este pueblo tuvimos la gran suerte de conocer al decano de la universidad de agrónomos su nombre Aliro y el se encargó de que pudiésemos conocer como este por aquí el tema bovino. Lo primero fue visitar la pequeña granja lechera de la facultad, lo de pequeña suena a chiste si piensas en unas 200 ha y 90 vacas en ordeño con pastoreo rotacional. Vamos una granja muy decente ya quisiéramos la mitad de eso en nuestras facultad.
Al día siguiente pudimos conocer "su terreno" unas 300 hectáreas donde cría ganado de carne ecológicamente, enorme. Allí disfruta de su ganado, de llamas, algún que otro puma e incluso unos burros, agradecerle desde aquí su gran hospitalidad.
Los siguientes días nos hemos trasladado a Curacautín y allí conocimos a Ricardo un veterinario muy simpático, lo que pensamos sería una visita de una mañana para recoger algunos datos se convirtió en toda una aventura. Al poco de llegar al pueblo nos preguntaron si teníamos prisa y ante la negativa a la pregunta, nos metieron en una pick-up rumbo a una explotación ganadera donde había que vacunar a unas vacas, tras llevar unos kilómetros nos paramos cerca de un puesto policial para avisar que íbamos a subir al volcán (todo por si acaso nos quedábamos atrapados porque las nubes acechaban), el nombre del volcán Tolhuaca, la recomendación de los guardas forestales no subir por el volcán porque algún coche tuvo que dar la vuelta, aún así para allá que vamos, y claro, tras un
rato ascendiendo y con cadenas puestas cuando la nieve llega sobre los 50 centímetros ya no se puede seguir y nos toca dar la vuelta y probar por otro camino por el que tardamos unas en llegar horas con unos baches impresionantes. Incluso con un árbol que el viento ha tirado en medio del camino, la solución Ricardo saca un cuchillo algo más corto que una catana y a romper ramas a lo loco, para alucinar, pudimos pasar izando el árbol. Llegamos a una explotación impresionante, un terreno bastísimo con cientos de vacas rodeado de un río el Bio Bio, las vacas son vacunadas y vuelta a Curacautín y al haberse hecho muy tarde tenemos que hacer noche. Como la idea era en un principio visitar una granjas donde Ricardo ha establecido unas queserías muy interesantes, al día siguiente nos las enseña.Es increíble como con motivación la gente puede pasar de la desesperación a querer ir a la universidad.
Eso es lo que está consiguiendo Ricardo con los Mapuches, y no como una ONG sino administrando bien el dinero que da el gobierno.
Nos despedimos y marchamos a Valparaíso.
Valparaíso parece bonito y digo parece porque nuestro plan de pasar el día en Valparaíso para seguir viaje por la noche se fue al garete pues al llegar a la ciudad hacia las 10 de la mañana nos enteramos que para poder pasar de
nuevo a Argentina, concretamente a Mendoza, debemos coger un autobús a las 3 horas de llegar. Así que dimos una pequeña vuelta por esta ciudad enorme y muy colorida, vimos por primera vez en nuestras vidas el Pacifico y vuelta a otro autobús, estaba vez para volver a "nuestra patria" cruzando los andes por el paso del cristo redentor, un camino impresionante que te permite ver como la naturaleza puede hacer y deshacer a su antojo.
Santiago de Chile es una ciudad que por decirlo de una manera suave no nos aporta nada, no es bonita, los chilenos son bastante más serios o secos que los argentinos, y la verdad que parece que poco o muy poco tenemos que hacer por aquí solo sumar y restar para poder enterarnos del precio de las cosas, todo el día con la calculadora y ni aún así nos enteramos.
Solo comentar que Chile es una nación en las que existen grandes desigualdades sociales el sueldo mínimo es similar al argentino, lo que ocurre es que aquí todo vale mucho más, con lo que la clase media lo sufre aunque la sensación de riqueza general es mayor, a lo mejor sólo son más ordenados que los argentinos.
Nuestros contactos nos recomiendan acudir a una nueva ciudad situada bastante más al sur de Santiago, se encuentra en la región de la Aracaunía, denominada así por un árbol muy bonito que esta protegido. En este pueblo tuvimos la gran suerte de conocer al decano de la universidad de agrónomos su nombre Aliro y el se encargó de que pudiésemos conocer como este por aquí el tema bovino. Lo primero fue visitar la pequeña granja lechera de la facultad, lo de pequeña suena a chiste si piensas en unas 200 ha y 90 vacas en ordeño con pastoreo rotacional. Vamos una granja muy decente ya quisiéramos la mitad de eso en nuestras facultad.
Al día siguiente pudimos conocer "su terreno" unas 300 hectáreas donde cría ganado de carne ecológicamente, enorme. Allí disfruta de su ganado, de llamas, algún que otro puma e incluso unos burros, agradecerle desde aquí su gran hospitalidad.
Los siguientes días nos hemos trasladado a Curacautín y allí conocimos a Ricardo un veterinario muy simpático, lo que pensamos sería una visita de una mañana para recoger algunos datos se convirtió en toda una aventura. Al poco de llegar al pueblo nos preguntaron si teníamos prisa y ante la negativa a la pregunta, nos metieron en una pick-up rumbo a una explotación ganadera donde había que vacunar a unas vacas, tras llevar unos kilómetros nos paramos cerca de un puesto policial para avisar que íbamos a subir al volcán (todo por si acaso nos quedábamos atrapados porque las nubes acechaban), el nombre del volcán Tolhuaca, la recomendación de los guardas forestales no subir por el volcán porque algún coche tuvo que dar la vuelta, aún así para allá que vamos, y claro, tras un
Nos despedimos y marchamos a Valparaíso.
Valparaíso parece bonito y digo parece porque nuestro plan de pasar el día en Valparaíso para seguir viaje por la noche se fue al garete pues al llegar a la ciudad hacia las 10 de la mañana nos enteramos que para poder pasar de
Otra vez estamos en Argentina, concretamente en Mendoza una ciudad ubicada en medio de un desierto al pie de la cordillera de los Andes. A pesar de estar en medio del desierto es la ciudad más verde que hemos visto en nuestras vidas, hay una ordenanza municipal que obliga a que delante de cada casa haya un árbol, la media de árboles por persona es de 3-1, por todas las calles de la ciudad hay acequias, es una manera de controlar las pocas pero intensas precipitaciones que caen en la ciudad convirtiendo los ríos secos de los andes en auténticos torrentes que caen desde gran altura , así sistemas de contención de agua, árboles y grandes espacios verdes se reparten por toda la ciudad y hacen de ella un lugar muy agradable. 
En el día de hoy hemos decidido visitar la zona de viñedos de Mendoza ya que esta ciudad es la ciudad del vino por excelencia de la Argentina, y es un lugar recomendado en todas las guías y en las oficinas de información turística, así que vamos a relatar unos de los días más "extraños" de nuestro viaje hasta ahora. Lo primero es que tenemos un grave problema de ubicación en esta ciudad y nunca sabemos en que dirección tenemos que ir, ni siquiera con mapa. Al llegar al bus e intentar subir a él nos ocurre una cosa que ya nos ha ocurrido antes y es que el bus empieza a andar antes que nos hayamos subido, con lo cual empieza el mosqueo del día que se incrementa segundos después cuando la máquina en la que echas las monedas para sacar el billete no devuelven cambio (con lo fácil que es encontrar monedas en este país). Llegamos a la zona de viñedos y alquilamos unas bicicletas y al comenzar lo que tendría que ser un idílico paseo empieza lo que denominamos un paseo infernal, tienes que ir por un camino horrible por el que transitan sin parar decenas de coches sin respeto ninguno por las personas que vamos en bici; y al llegar a las bodegas para que contarlo, todo lo que te cuentan en información MENTIRA. No hay catas gratuitas, no te enseñan las bodegas y sólo les interesa que tomes vinos y pagues sin parar, un dato interesante es que cuando entras en cualquier bodega aunque saludes en español al llegar ellos te empiezan a hablar como norma en inglés ( esta claro que son los que se dejan las pelas). Así que después de un camino horrible y trato muy poco amable, lo que se iba a convertir en un día idílico con la bicicleta y los viñedos tipo falcon crest, se convierte en un día en la cual nuestra siguiente decisión ha sido buscar cambio como desesperados para abandonar la zona de viñedos. Esto no termina aquí nos hemos pasado de parada con el bus y hemos ido a parar a la estación principal de autobuses donde nos hemos tirado más de una hora para conseguir que unas almas caritativas nos cambien tres pesos para coger de nuevo el bus.
Amigos si algún día decidís hacer un viaje a la Argentina venid con lo siguiente metido en la cabeza, ellos jamás van a parar en un paso de cebra es más aceleran y encima se cagan en tus descendientes y te pitan sin parar, los argentinos conducen fatal y no tienen ningún respeto a los peatones.
Pero no todo es igual en Mendoza muy cerca de esta ciudad está ubicado un de los picos más altos del mundo después de los del Himalaya, el Aconcagua, impresionante con sus glaciares y por lo majestuoso.
La entrada al parque está cerrada porque aquí ya es otoño, pero hay un pequeño recorrido que si el viento lo permite se puede realizar y te deja contemplar desde relativamente cerca esta montaña. A pocos kilómetros se encuentra el puente del Inca de color anaranjado por las aguas sulfurosas termales, aquí se construyo un hotel, una capilla y un balneario que fueron destruidos por la onda expansiva de un alud.
Nuevo destino Azul vamos a reunirnos con unas personas de las cuales nos quedará un grato recuerdo toda nuestra vida, Miguel Ángel y Mónica, dos agrónomos que nos van a ensañar toda la zona y como se realizar la producción lechera, con ellos hemos vivido algunas experiencias que nunca olvidaremos en nuestra vida. Azul es un pueblo ellos dicen que mediado pero nosotros creemos que grande, no aparece en las guías pero nosotros recomendamos su visita, tiene gran cantidad de casa señoriales, es muy apacible… pero para nuestra desgracia están celebrando su nombramiento como pueblo cervantino y es que el Quijote nos persigue por allá por donde vayamos. Visitas a fabricas productoras de leche y quesos, a explotaciones de ganado lechero, incluso una charla de postgrado de agronomía, Dios mio creo que me he ganado el cielo¡ Todo esto acompañado de una deliciosa comida, inmejorable compañía, pero no todo va a ser bueno, he perdido parte de una muela comiendo un delicioso y blandísimo croissant. Los fines de semana duran muy poco y Córdoba nos está esperando.

En el día de hoy hemos decidido visitar la zona de viñedos de Mendoza ya que esta ciudad es la ciudad del vino por excelencia de la Argentina, y es un lugar recomendado en todas las guías y en las oficinas de información turística, así que vamos a relatar unos de los días más "extraños" de nuestro viaje hasta ahora. Lo primero es que tenemos un grave problema de ubicación en esta ciudad y nunca sabemos en que dirección tenemos que ir, ni siquiera con mapa. Al llegar al bus e intentar subir a él nos ocurre una cosa que ya nos ha ocurrido antes y es que el bus empieza a andar antes que nos hayamos subido, con lo cual empieza el mosqueo del día que se incrementa segundos después cuando la máquina en la que echas las monedas para sacar el billete no devuelven cambio (con lo fácil que es encontrar monedas en este país). Llegamos a la zona de viñedos y alquilamos unas bicicletas y al comenzar lo que tendría que ser un idílico paseo empieza lo que denominamos un paseo infernal, tienes que ir por un camino horrible por el que transitan sin parar decenas de coches sin respeto ninguno por las personas que vamos en bici; y al llegar a las bodegas para que contarlo, todo lo que te cuentan en información MENTIRA. No hay catas gratuitas, no te enseñan las bodegas y sólo les interesa que tomes vinos y pagues sin parar, un dato interesante es que cuando entras en cualquier bodega aunque saludes en español al llegar ellos te empiezan a hablar como norma en inglés ( esta claro que son los que se dejan las pelas). Así que después de un camino horrible y trato muy poco amable, lo que se iba a convertir en un día idílico con la bicicleta y los viñedos tipo falcon crest, se convierte en un día en la cual nuestra siguiente decisión ha sido buscar cambio como desesperados para abandonar la zona de viñedos. Esto no termina aquí nos hemos pasado de parada con el bus y hemos ido a parar a la estación principal de autobuses donde nos hemos tirado más de una hora para conseguir que unas almas caritativas nos cambien tres pesos para coger de nuevo el bus.
Amigos si algún día decidís hacer un viaje a la Argentina venid con lo siguiente metido en la cabeza, ellos jamás van a parar en un paso de cebra es más aceleran y encima se cagan en tus descendientes y te pitan sin parar, los argentinos conducen fatal y no tienen ningún respeto a los peatones.
Pero no todo es igual en Mendoza muy cerca de esta ciudad está ubicado un de los picos más altos del mundo después de los del Himalaya, el Aconcagua, impresionante con sus glaciares y por lo majestuoso.
1 comentario:
buenaaaas! estoy con lo del micro en breve tendré uno, he estado bastante liado estos dias y me ha sido imposible. Además ahora tengo que hacer de paleta por que me he cargado el techo de la comunidad y tengo que hacer trabajos sociales! una movida vaya! un abrazo!
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