viernes, 6 de julio de 2007

COLOMBIA


COLOMBIA

En el cruce de la frontera de Ecuador a Colombia conocimos a un personaje muy peculiar, un poeta colombiano que muy amablemente nos indico como debíamos hacer las cosas y los peligros y curiosidades de este nuevo país, nuestro encuentro fue breve pero sirvió para que el tío nos regalase unos de sus libros con el cual hemos cargado el resto del viaje y del cual hemos leído no mas de una pagina porque para que contaros.... Desde Ecuador hemos traído algunos dólares de los cuales hemos cambiado alguno en la frontera para podernos dirigir a Pasto que es nuestro próximo destino, aquí hay un bonito volcán al que supuestamente se puede ir caminando y es un lugar seguro ya que no existen problemas de guerrilla; nuestro alojamiento en este pueblo digno de ver Manhattan con las paredes de papel-cartón con lo cual es como si durmiésemos con los vecinos, para no variar nuestra buena suerte con los volcanes nos acompaña de nuevo y no hemos podido acercarnos a el a causa del clima, así que decimos adiós a este pueblo que nos ha dejado algo fríos.
Colombia es un país rico y verde, con gran cantidad de colinas y ríos, plataneros, plantaciones de café y coca. Por fin encontramos un país en el que no te tienes que volver loco para encontrar café en condiciones, y es que en el resto de países que hemos visitado a la gente no le gusta mucho.
Popayan es un pueblo muy bonito de casas blancas encaladas de un estilo muy colonial, nos ha costado bastante encontrar un alojamiento decente a un precio adecuado, pero el pueblo sirve para dar paseos mirar su arquitectura, su puente jesuítico y poder comer en la calle un pincho de carne y patata que nos ha sabido a gloria, la cena en un italiano donde cenan también unos trabajadores de la ONU, porque toda esta zona esta controlada por la guerrilla, la hemos tenido que pagar en dólares porque aquí llevan varios días de fiesta y es difícil cambiar y sacar dinero por el cajero.
Es curioso la atención que ponen en las estaciones de autobús a la cantidad de accidentes y muertos en las carreteras que se dan en este país, así aparecen tablas con los nombres de las empresas de transportes, el número de accidentes que han tenido, los heridos y los muertos; eso sí luego hay que tenerlos bien puestos para montarse en un bus porque eso de la línea continúa, no adelantar en curvas ni cambios de rasante se lo pasan todo por donde os podéis imaginar.
Esta zona por donde hemos entrado es zona de guerrilla pero no da esa sensación, te recomienda no viajar por la noche y ni salir hasta tarde, alejarte de zonas céntricas poblacionales, nosotros desatendiendo alguno de estos consejos hemos viajado de noche y no hemos tenido ningún problema, eso sí aquí las carreteras están tomadas por el ejército que “cuidan de tu seguridad”.
Cali famosa por su cartel es una de las ciudades mas grandes de Colombia, no es nada bonita, pero tiene un pueblo a unas horas dentro de la selva al que merece la pena ir su nombre San Cipriano, pero antes de ir hacia allí necesitamos cambiar dólares, algo casi imposible en Colombia solo algunas sucursales de algún banco y por supuesto alguna casa de cambio que hace el agosto contigo, pues bien aquí para cambiar 150 tristes dólares primero te piden una fotocopia del pasaporte algo que ni siquiera te hacen, rellenar un formulario enorme y después de todo si tiene alguna marca el billete no lo quieren, y lo mas humillante de todo es que te toman hasta las huellas dactilares como si estuviésemos blanqueando 150 dólares de mierda, ya me gustaría ver al del banco como nos lamería el culo si quisiésemos cambiar algún millón, pero claro el tío se la ha buscado porque cuando nos da el cambio le hemos examinado la mayoría de los billetes y le hemos hecho cambiar varios, porque para porculeros nosotros. Merece la pena ir a San Cipriano a pesar de tener que levantarnos a las 5 de la mañana y varias horas de camino llegas al borde de la selva, tienes que cruzar un puente que se mueve que da gusto y que pasa sobre un río y allí esperar un artilugio muy especial que va sobre las vías del tren son una tablas que tienes las “ruedas” de los trenes y a ellas va adosada una moto que te lleva durante unos 40 minutos hasta el pueblo y la experiencia merece la pena, tucanes, orquídeas, ríos... son alguna de las cosas que ves desde este peculiar invento, un largo paseo por la selva y unos baños en el río hacen que disfrutemos mucho este día, también se pueden alquilar unos neumáticos para bajar todo el río, la verdad si algún día os acercáis por aquí os lo recomendamos.









Medellín es la ciudad de Botero, la única que tiene metro de Colombia.. pero con toda la fama que tiene de bonita la verdad es que vale más bien poco, esta metida como en un olla rodeada de altas colinas verdes, porque aquí todo es verde, lo más interesante es el contacto que hizo Quique con un profesor de la universidad y nos mostró diversos lugares y explotaciones vacunas.
Por ahora el interior de Colombia no nos ha llamado demasiado la atención así que debido a la limitación de movimientos que existen por culpa de la guerrilla nos vamos al Caribe para conocer este famoso mar y de paso que nos de algo el sol.

Una cosa que cabe destacar de los colombianos, sobre todo de los de color y en zonas turísticas, es su “supuesta amabilidad”, cuando llegas a una ciudad en busca de alojamiento te comienzan a perseguir y no paran de preguntarte cosas y guiarte todo porque al final esperan una recompensa, ah¡ pero eso si, el decirles que no quieres ayuda les indigna y se ponen a cuestionar tus creencias como si eso tuviese algo que ver con la búsqueda de alojamiento.
Cartagena de Indias podríamos decir que consta de tres partes, el extrarradio horrible con unas construcciones desastrosas y muy sucio; la parte de las murallas muy colonial, preciosas, donde encuentras todo lo que buscan los turistas, y la parte nueva que yo la denominaría Benidorm construida a mas no poder y donde se encuentra el muelle a donde llegan todos los cruceros. Esta ciudad caribeña tiene una islas muy famosas las islas del rosario coralinas, con aguas transparentes, varios tonos de azules... pues para llegar hasta allí fuimos en un barco que resulto ser una odisea, más de dos horas y media a la velocidad de una tortuga y encima las islas supuestamente protegidas y parque nacional están totalmente llenas de construcciones particulares, y además sólo las ves desde el barco, la primera parada del barco es en una especie de delfinario con la entrada a parte por supuesto, y desde allí hacia playa Baru una maravilla de arena blanca, cocoteros inclinados... y millones de vendedores que no dudan ni un momento en meterse al agua para ofrecerte sus productos. Playa Paraíso es otro de los atractivos de esta ciudad pero no os podéis imaginar el Paraíso lleno de latas, bolsas de basura y pura mierda, y es que aquí se han aposentado cual gitanos un gran grupo de colombianos que han decidido adueñarse de estas tierras y se lo han cargado todo. Cuando paseas por la calle los camellos no dudan en acercase a ti y ofrecerte una variedad de productos que para que contaros y en unas cantidades que no os podéis imaginar, pero hay que tener cuidado porque aquí los camellos y los policías están compinchados y mientras el camello te vende al momento el policía te esta esperando para quitarte la mercancía y para que le sobornes con al menos 100 dólares para evitar males mayores.
De Cartagena a Santa Marta y menudo viajecito en bus lo que se supone debían ser 4 horas se convierten en 7 y todo porque aquí el autobús cuando hace paradas se tiene que llenar y hasta que no se llena no comienza a andar otra vez, además este bus se ha estropeado y el conductor-mecánico se ha puesto a arreglarlo en medio de la carretera, nosotros hemos bajado para estirar las piernas y en la hora porque aquí no saben que los neumáticos tiene que tener dibujos y los lisos son solo para Fernando Alonso.
Santa Marta es nuestro nuevo destino por casualidad porque en principio pensábamos quedarnos en Taganga, pero ha resultado ser desilusionante y encima andamos un poco desesperados buscando un alojamiento con Internet para que Quique se pueda examinar, hemos preguntado un hotel algo decentillo pero que en España no tendría más de tres estrellas y pretenden cobrarnos más que si pasasemos una noche en un cinco estrellas español, así que hemos vuelto a Santa Marta a una pensión muy cutrilla pero que tienen internet así Quique se ha examinado y ha dicho hasta luego a sus estudios. Lo mejor de Santa Marta es el Parque Nacional de Tayrona a unos pocos kilómetros, allí pagas una entrada y puedes entrar y salir durante 3 días, toda una maravilla todo superlimpio, varias playas para elegir, eso si aquí el mar es bravo, y como no toda la gente como borregos en la misma playa menos nosotros que hemos encontrado una calita no señalizada que es nuestro paraíso particular, no hay aojamientos duermes en hamacas y la experiencia ha resultado mejor de lo pensado, después de 5 días se acaban los víveres y empezamos a preparar nuestro salto a Venezuela.













2 comentarios:

Anónimo dijo...

Wawwwwwwwwwww! que tipito se os esta quedando parejita! kike, no has matado ninguna vaca por el caminooo?
Un abrazo para ti Kike, y deja el beso Gema. Muacs,
Cuidaros mucho,
Nacho

El cocinillas dijo...

Hola chicos k tal va to veo k muy bien, como siempre disculpas, ando liado y no os he escrito nada, asi k mas vale tarde k nunca.estoy en tailandia con nachete y august esto es genial, aunque por lo k veo vosotros no lo llevais nada mal. intentare estar masw en contacto a partir de ahorar besos y animo. si kereis podeis ver el blog de thailandia en : alextoll.blogspot.com
besos